El revival del revival y las fuentes de la vida

Pasé mi infancia y adolescencia en un lugar diferente al mundo digital actual. En aquel lugar, ser joven y estar al día era ser heavy. No había parques en los barrios, la radio era limitada, la tele tenía 2 cadenas, la música se oía en plásticos y cintas y encontrar algo de importación era la búsqueda del tesoro y te dejabas la paga de dos semanas. La ropa la sacábamos de los armarios de nuestros abuelos, de los montones de ropa vieja del rastro, y de las tiendas de retales del centro para luego que nuestras madres copiasen tal o cual prenda de una foto de una portada de un disco o de una revista. En aquella época éramos muy raros…la gente no sabía nada de por qué ni de cómo éramos así, ni sabía quién era aquella gente que escuchábamos ni por qué usábamos trajes y corbatas con 14 años. Por aquel entonces teníamos dos aficiones, una era descubrir a los grandes clásicos de los 60 y otra estar al día de todo lo nuevo que se hacía en España y el resto del Mundo, fuese mejor o peor, interesaba que fuese nuevo, los restos y evolución de la New Wave y el Punk. Por eso, que un garito pinchase aquella música era un gran descubrimiento que nos hacía pasar las horas muertas en el mismo lugar sin salir, muchas veces con una sola copa toda la tarde porque no había pasta para más. Por eso teníamos que habilitar locales de familiares para hacer revival de los famosos guateques caseros de nuestros padres sesenteros. De cualquier manera, aquella música y su búsqueda, era un gran reto, ir a Londres una quimera imposible de realizar a no ser que fueras a trabajar o a estudiar allí. Nuestra devoción a un nuevo disco, a encontrar una joyita en un cajón o que la prima de la madre de mi vecino tuviese en una caja en el desván vinilos recuperables, o que en la tienda aquella cutre hubiese varias copias de este o aquel plástico era sueños cotidianos.

Han pasado los años y observo con admiración y nostalgia como proliferan en todo el Estado, locales, festivales, grupos de locos que recuperan aquellos sonidos origen de todo, del padre Blues, a sus hijos Rithm & Blues y Soul, (aparte de otros,…) y a aquellos primos del otro lado del océanos, el Beat, el R&B británico y el Northern Soul. Después de aquella sequía de medios, después de atravesar el gran desierto de vivir en provincias y no poder estar en los bares por no aguantar el martilleo de montones de insufribles canciones o lo que fuesen, ahora gente como Drummers Club, el colectivo S.M.A.R.T., Sixties de Barcelona, o mis vecinos el Psicoclub Quebrantahuesos,…me hacen renacer…me hacen sentir bien (“I feel fine…”!!!!!) Los alnighter, las noches de vinilos, sudor, y frenético baile han vuelto, pero eso no es lo más importante, no nos quedemos en lo lúdico. Lo importante es que, igual que en los 80, cuando muchos de aquellos locos se metieron en la música por osadía sin muchas nociones musicales pero llenos de referencias a las que imitar y renovar, en nuestro mundo indie actual, igual que hay gente muy preparada y cualificada, tanto como músicos y como fans de músicos, llenos de cultura más accesible en estos días, tanto que cualquiera puede o sabe pinchar en un garito (¿?), también existen los falsos músicos que con una guitarra como quien se compra un pantalón nuevo (me costó Dios y ayuda aquella guitarra réplica que amplificaba en un radiocasette SILVER) con 4 referencias sin ubicar y con los medios técnicos tan accesibles se lanzan a machacarnos el cerebro con pequeñas basuras pseudo intelectuales.

No es una crítica, es una reflexión. Aprovechemos el revival del revival, bebamos en los clásicos, sepamos quiénes somos, de dónde venimos y a dónde vamos. No sirve de nada que las principales revistas del Brit, que garitos y festis nos acerquen aquellas músicas y a sus nietos y bisnietos si no somos capaces de mantener el hilo conductor, si no valoramos aquello que se hizo, a los que lo continuaron y ahora exigimos a los que empiezan y siguen esa estela que sean respetuosos tanto con lo que nos hizo llegar hasta aquí como de su propia afición y profesión. No sigamos a falsos ídolos, demos valor a quien lo merece. Y sigamos bailando encima de la pista, dejándonos el alma con aquella música que aquellos genios hicieron para nosotros y nuestros hijos y gocemos de la felicidad que llena los cuerpos cuando se empapan en groove. Salud.

César


SPECIAL GUESS: LEONOR! leonor@lacotorra.org

AVENTURAS DE KIRLIAN La ventana

Aventuras de Kirlian se formaron en San Sebastián a mitad de los 80, disolviéndose a principios de los 90 para formar un nuevo grupo: Le Mans. Como Aventuras de Kirlian, grabaron un mini lp del que extraemos esta sencilla canción, el momento reducido a la mínima expresión, pop sin pretensiones, naif y goloso.

Quiero refugiarme en esta ventana, en este mundo de cristal. Quiero ver las cosas de otra manera, entre líneas, desde muchas perspectivas. Quiero soñar con coincidencias y saber elegir el momento. Quiero ser libre para poder abrir y cerrar, quiero ser valiente para no apartar la mirada, quiero ser ojos, lupa y telescopio. Quiero viajar en el tiempo y ser memoria escondida. Quiero una ventana nueva…

Edición 116

GENE CLARK: Because of you (Gene Clark -White Light-)

RYAN ADAMS: Bon into a light (Cardinology)

RAY LAMONTAGNE: You are the best thing (Gossip in the grain)

DEATH CAB FOR CUTIE: Bixby Canyon Bridge (Narrow Stairs)

THE MADD: You treated me bad (Ongeneeslijk Biet)

ASIAN DUB FOUNDATION: Brigde of Punkara (Punkara)

DEERHUNTER: Saved by Old Times (Microcastle)

POSTCODE: Drowning (Zebraland)

KONTAKTE: Sterile Word (Soundtracks to Lost Road Movie)

HEARTBREAK: We’are Back (Lies)

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.