Y ahora… Spotify

Me encantan estos tiempos porque sin darnos o dándonos cuenta estamos asistiendo a revoluciones tecnológicas, económicas y sociales que están cambiando nuestra forma de vida. Es algo parecido, salvando las distancias, a la revolución francesa o a la revolución industrial en su momento y no exagero: los cambios que nos legaron son muy importantes en nuestras vidas aunque por el camino hubo guillotinas, huelgas, héroes, villanos, ganadores, vencidos, gente rica y muchísimos cadáveres.

En estos momentos estamos asistiendo a cambios tan importantes que ya nada será igual que antes y no me refiero sólo al mundo de la música que es lo que nos ocupa.

Ya hemos venido comentando que el negocio de las discográficas tal y como lo conocemos a lo largo de la historia ha muerto: la guillotina se ha enganchado un poco, pero caerá; está claro que cada vez el formato físico en CD está casi desapareciendo, otra cosa es el vinilo que experimenta una constante y progresiva resurrección.

Ante tal modelo de negocio y ante la constante demanda de música, las grandes discográficas han apostado ahora por Spotify, el software que permite escuchar la música que quieras, cuando quieras y donde quieras aunque, de momento, sólo en algunos países y por invitación.

El programa es muy fácil de utilizar y se basa en una gran oferta musical en streaming (como la radio que estás escuchando en estos momentos) sin necesidad de descarga y sin interrupciones. Tan fácil como buscar en una inmensa discoteca y reproducirlo en tu ordenador. Tiene otras muchas posibilidades como compartir listas de reproducción con tus amigos y otras más que te invito a que descubras por ti solo.

Entre las ventajas, a parte de las ya apuntadas, habría que señalar la calidad del audio sin interrupciones, aunque, a veces, hay alguna porque todavía están trabajando con una versión beta, y su buscador y reproductor de fácil uso.

Entre los inconvenientes destacaríamos que la música sólo se puede oír, ni descargar ni comprar, que sólo se puede escuchar en el ordenador aunque se está estudiando el uso en otras plataformas y aparatos.

Y te preguntarás ¿dónde están los beneficios para artistas y discográficas? Muy fácil, tienen tres posibilidades de uso: gratis con publicidad y dos versiones de pago, muy baratas, pero de pago, una sin publicidad y otra pensada para celebraciones de fiestas y eventos.

Las grandes han apostado por Spotify, los suscriptores están contentos, ¿empieza aquí una nueva etapa en el mundo de la música? Sólo el tiempo lo dirá.

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Playlist de la edición 132

PETER BRODERICK: And It’s Allright (Home)
DAVID VANDERVELDE: Someone Like You (Waiting For The Sunrise)
PARKER LEWIS: 75 Days (Parker Lewis)
AMAZING BABY: Pump Your Breaks
TALULAH GOSH – Bringing up baby (Hoy Pincha: Leonor)
THE LITTLE ONES: Ordinary Song (Morning Tide)
LIAM FINN: Lead Balloon (I’ll Be Lighting)
BIGOTT – Afrodita Carambolo (Fin)
LOS NEGATIVOS – Madre Lucía (Dandies entre basura)
EDDIE VEDDER – Hard Sun (Into the wild OST)
ETTA JAMES – Good rocking Daddy (Definitive Collection)
LOS PEKENIKES – Vete ya

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