La tarea es difícil y defraudar algo fácil

“Algunas estrellas, como los singles, nacen destinadas a brillar más que
otras, a recibir más miradas, a ser señaladas. A veces eso hace que se consuman más rápido, que se apaguen, pero otras sirven para mostrar el camino de toda una constelación e incluso para deslumbrarnos durante unos deliciosos minutos” ¡Qué razón llevan estas palabras de aquel cantautor madrileño!

Cuando las leí pensé en El Cuartelillo. Recopilando música para cada edición. Y pensé: “Los temas los escogerá por míticos, por raros, porque en un momento en concreto movieron a masas, porque significan algo en concreto para una persona en determinado ¿por qué esas canciones y no otras? ¿Buscan satisfacer a los oyentes seguidores o sólo intentan reflejar los gustos
musicales de nuestro todo conocido El Cuartelillo?”

No sé cuál será el método de selección pero espero que coincida conmigo en una cosa, y que en su mente siempre esté, que la música es la que hace presentes sueños que quedaron pendientes, es una guerra preventiva ante una mañana gris, es la acompañante al emprender una huida, es la que te hace darte cuenta que aunque en apariencia las cosas cambien todo sigue igual, nos protege de nuestras propias decisiones, es una ventana abierta. No sé pero, cantar es una terapia infatigable contra el desánimo. Allí está ella, en la parada del bus en el mismo momento en que lo ves salir; en una tarde de domingo sin que suene el teléfono y sintiéndote el único superviviente del planeta; cuando te sorprendes lagrimeando con el culebrón de turno a la hora de la siesta; cuando encuentras esa foto entre papeles perdidos; cuando te reencuentras con gente que habías dejado marchar y cuando las despedidas duelen como viejas y profundas heridas sin curar.

La música sirve para verse uno menos sólo. Muchas veces la música acorta distancias y genera encuentros entre la gente que comparte sueños, dudas, amores y desamores. Rompe la burbuja que nos aísla, detiene el ritmo frenético y nos sincroniza a unos con otros. Sin darnos cuenta no hay
momento vivido, o por vivir, que no esté acompañado de música.

Por ello, he de felicitar a El Cuartelillo, su tarea es difícil y defraudar es algo fácil. El Cuartelillo es un cantante intentando hacer su “Grandes Éxitos”. Se ha embarcado en la complicada tarea de poner banda sonora a la vida de sus oyentes. Cada vez somos más y todos muy diferentes; así que, valiente no nos defraudes.

Tikismikis

MELUSA: Me and sgt. Pepper (Like in the movies)

EL CUARTETO DE NOS: Nada es gratis en la vida (Raro)

LE PUNK: Vivir sin recordar (No disparen al pianista)

GRUPO SALVAJE: The Soldier And The Death Blues (Aquí hay dragones)

EVERYTHING BUT THE GIRL: Love Is Strange

PATTI SMITH: Gloria

THE BOTTLE ROCKETS: Better than broken (Zoysia)

JOHN FOGERTY: Born on the Bayou (The long road home)

KEANE: Crystal ball (Under the iron sea)

HERBERT: Something Isn’t right (Scale)

GNARLS BARKLEY: Gone daddy gone ( St. Elsewhere)

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