Productos Basura

Estoy arrepentido y lo tengo que confesar (tal vez sean los últimos restos de mi profunda educación judeocristiana). Decía que he de confesar: sí el pasado verano volví a pisar uno de esos locales que tiene una M gigante en la puerta y sirven olvidables comidas, bebidas y helados hipercalóricos a precios muy reducidos. Uno no va por propia voluntad pero es que a veces las circunstancias que te rodean te llevan a eso y yo, por si no lo sabéis, tengo tres poderosas y bellísimas circunstancias.

Una vez estoy dentro trato de buscarle alguna ventaja, ya que voy a sufrir un rato voy a tratar de hacer un esfuerzo para que me sea lo menos doloroso y pase rápido. Oye y eso sí que lo cumplen: son rapidísimos, entre que pides, pagas, comes y recoges no ha pasado ni media hora. Además son baratísimos, todo está muy limpio y te tratan con gran educación. ¿Por qué me quejo entonces? ¿Por qué estoy arrepentido? Sería muy largo de contar y a lo mejor entraríamos en planteamientos políticos que no es el lugar de mostrar, pero vamos a reducirlo a tres simples razones: la comida es auténtica basura, todo sabe igual, nada está en su punto porque tú eres uno más, no eres especial; todo está pensado para que vayas rápido y es barato porque joden a un montón de gente por el camino –a los proveedores, a los obedientes empleados y a ti mismo-.

Pero lo grave no es eso es que como es una multinacional de éxito con grandes beneficios pues hay que copiarle el modelo. Y aquí aterrizamos en la música. Hace pocas semanas ha empezado ese concurso televisivo en el que un montón de jóvenes quiere triunfar a través de una operación de cambio de personalidad.

De fuera todo son ventajas: éxito, audiencias, riqueza, etc. Pero aquí no hay pegas me dirá alguno. Pensemos: toda la música es igual, todos los cantantes son iguales; todo va rápido chaval, en 3 meses pasas de ser un mierda a vender 300.000 discos, pero en los 6 siguientes no te conoce ni el portero de tu casa y por el camino joden a mucha gente: juegan con la ilusión de unos jóvenes, te quitan tu personalidad, te explota la discográfica que te encasquetan y a ti que los ves por la tele se te pone mala leche y te baja el saldo del móvil con tanto sms. Coño, igual que los del establecimiento de comida.

Edición número 25.
Arctic Monkeys – Mardy Bum
Drive-by Truckers – Daylight
Marah – Sooner or later
Graham Coxon – Standing on my own again
Gang of Four – I love a man in uniform
Josh Rouse – His Majesty rides
Islands – Rough Gem
Belle & Sebastian – We Are The Sleepyheads
Ninetynine – Black metal figure
Standard – On the floo
Big City – Ex Snowman
Le Pianc – Some make up
The Priscillas – Gonna rip up your photograph
Underwater Tea Party – The untold story about Mary y Nick
The Shake – Can’t fight your love
Austria – Fiesta
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